Conducir un automóvil es una de las actividades más arriesgadas que cualquiera de nosotros pueda emprender, a pesar de las décadas de mejoras en el diseño automovilístico y de los avances referentes a la seguridad en el tránsito.

Esta cita, del presidente y CEO de National Safety Concil, Deborah Heersman, lo dice todo. Conducir es un factor de riesgo tan grande que es la única categoría de lesión que recibió un apartado completo (¡son 36 páginas!) en los datos de lesiones 2015 de National Safety Council.

La frecuencia y la severidad potencial de las colisiones con vehículos, colocan la conducción en el peor rincón de cualquier matriz de riesgo. Si además de esto, añadimos las distracciones a la mezcla, conducir se convierte en la actividad más arriesgada que hacemos todos los días.

El estereotipo de la conducción distraída, es un adolescente con el volante en una de las manos y el teléfono celular en la otra. Pero el problema es aún mayor y no se solucionará a menos que cambie su enfoque de conducir para la distracción.

La clave es la distracción, no la conducción

Los peligros de la distracción no se limitan a los vehículos, casi no hay diferencia entre conducir distraído, trabajar distraído o realizar cualquier otra cosa mientras está distraído. Solucione la distracción en todas sus formas y usted hará que las personas estén mucho más seguras.

¿Por qué le debe importarla conducción distraída?

Todos manejan o se suben a un automóvil diariamente, y eso significa que la conducción distraída afecta todos los ámbitos en el mundo, porque no importa dónde suceda una colisión, dentro o fuera del trabajo, puede afectar a los conductores, pasajeros y peatones durante semanas y meses sucesivos. Los empleadores pagan el precio a través de la pérdida de la productividad, baja de moral y lesiones para los trabajadores… o peor.

Más allá de la conducción, la distracción puede llevar a resultados costosos, ya sea bajar corriendo por las escaleras o desviar su atención de las herramientas eléctricas u otros peligros.

Si quiere mantener a su personal y a sus ganancias seguras, entonces debe tomar la conducción distraída como un problema que va más allá del ambiente de trabajo.

Los teléfonos móviles son solamente una parte del problema

La mayoría de las campañas contra la distracción muestran a alguien enviando mensajes de texto, estando detrás del volante. Pero los datos del Sistemas de Informes de Análisis de Fatalidades en EE.UU., sigla FARS en inglés, sugieren que el uso del teléfono móvil es responsable solamente por el 12% de las muertes causadas por la conducción distraída.

Los teléfonos pueden ser una distracción, pero no son el único problema. Las distracciones vienen de muchas formas:

  • La radio, comandos del vehículo, GPS, mirar los carteles de la calle, pasajeros, movimiento inesperado de objetos.
  • Caminar y hablar con alguien, escuchar música, mirar un mapa.
  • Fumar, comer y beber.

La distracción no es un problema relacionado con el teléfono celular, ni siquiera es un problema con la conducción. El problema real, en primer lugar, es nuestro estado mental que permite que nos distraigamos.

Causa de la conducción distraída

Piense un poco en las cuatro fuentes principales de la conducción distraída. Estos cuatro elementos contribuyen a la mayoría de los casos de distracción en el volante (y también en otros lugares). Pero estas cuatro fuentes en sí mismas, no son suficientes para llevar a la distracción. Usted no se distrae cada vez que alguien le habla o que ve algo por el rabillo del ojo.

Entonces, ¿qué hace que se distraiga con estas cosas a veces?

Fuentes y tipos de distracciones:

-Decisiones:

Visuales: Mirar cualquier otra cosa además de la carretera

Auditivas: Escuchar algo que no está relacionado con la conducción

-Lapsos Mentales:

Manuales: Manipular objetos además del volante

Cognitivas: Pensar en cualquier otra cosa además de conducir

Las causas reales de la distracción

El estado mental de una persona puede dejarla más vulnerable a las fuentes de la conducción distraída:

  • Cuando tenemos prisa, estamos más propensos a pensar en el motivo de nuestra prisa, que de concentrarnos en la conducción.
  • Cuando estamos frustrados, hay más probabilidades de distraernos por algo que vemos.
  • Cuando estamos cansados, estamos más propensos a distraernos por algo que escuchamos.

Quizás la causa de distracción más peligrosa sea la familiaridad con el riesgo.

Las personas se arriesgan innecesariamente en el volante, porque se olvidan de que conducir es algo increíblemente peligroso, son miles de kilos de metal viajando a velocidades muy altas.

En una palabra, se vuelven complacientes. Y eso puede conducir a muchos problemas.

Hay tres elementos cruciales para mantener los ojos y la mente de los trabajadores en la tarea: el conocimiento del problema, las habilidades para luchar contra la distracción, el reforzamiento para construir buenos hábitos, conservar las habilidades y el conocimiento aguzados.

La forma más rápida y efectiva para aprender y retener los tres elementos, es introducir la capacitación que proporciona la seguridad personal y las habilidades de concientización, como parte de su programa de seguridad.

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